ME VOY DE VACACIONES

Bueno, sigo aquí aunque no lo parezca, aunque veo que mis lectores fieles, han continuado leyéndome. Las últimas semanas de trabajo, han sido complicadas, razón por la cual no he tenido demasiado tiempo para escribir, y ahora Mi amo y yo, estamos de vacaciones, viviendo nuevas situaciones y aventuras que os contaré a la vuelta, en Septiembre. Gracias a los que estáis ahí, leyéndome. Besos a todos y hasta la vuelta. tumblr_pcj1k7mcwq1x5cjz6o1_640

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Expuesta

tumblr_p736r5mhbm1vf3z49o1_500Otro castigo. Parece que últimamente solo me meto en lios con Amo Grey. Esta vez, ha sido porque el sábado por la mañana, mientras estaba de compras con Ana, me llamó varias veces y no le contesté hasta casi después de comer. Y no le contesté, primero porque no oí las llamadas, pues llevaba el teléfono en el bolso (eso fueron las dos primera llamadas), luego las siguientes tres llamadas, las ignoré al igual que un par de mensajes que me envió y no fué hasta la tarde que no le llamé para saber que quería. Así pues, se enfadó mucho y me dijo que yo sabía de sobra que debía estar siempre disponible para él y por tanto, si me llamaba por teléfono debía contestarle enseguida, no ignorar sus llamadas.

Así que esta vez el castigo ha sido algo humillante para mí. Él sabe que exponerme delante de otros, desnuda, en una posición indecente (por llamarlo de alguna manera) me da mucha vergüenza y me incomoda. Así, que, y como había visto en una foto que habíamos visto en una foto de internet (la foto que ilustra esta entrada) me ató al sofá de su casa y luego, invitó a algunos amigos del BDSM. Era una reunión informal, en la que varios Amos con sus sumisas, estuvieron tomando unas copas y intercambiando impresiones, mientras yo era allí exhibida. Todos me miraban, todos dijeron algo sobre mí, lo hermosa que estaba en aquella posición, e incluso alguno osó acariciar mi culo o mis piernas. Mientras yo, me moría de vergüenza, pero también me excitaba. Fue un castigo humillante como he dicho pero excitante. Cuando todos los invitados marcharon. Nos quedamos a solas. Y sin desatarme Amo Grey empezó a acariciarme. Me puso a mil y cuando estaba ya muy húmeda, me folló allí mismos sin desatarme. Eso sí, no dejó que me corriera, sólo él llego al orgasmo y eso me dejó de nuevo en un estado de frustración que superó a todo lo vivido en aquella sesión.

Maldito cepillo.

tumblr_p7bz1i91ej1w2do9ao1_500Después de media hora con el cepillo de dientes entre mis piernas, moviéndose sin parar sobre mi clítoris, mientras yo estaba atada a la silla, estaba ya agotada. Ni siquiera sabia cuantos orgasmo había tenido. Aquel “castigo” empezaba a hacerse insoportable. Amo Grey había decidido, después de que me olvidara de nuevo de ponerme el collar por tercera vez, la semana pasada, tenerme una hora con el cepillo de dientes dándome placer. Estaba cansada de tener un orgasmo tras otro y aunque cada vez me costaba más tener uno, el esfuerzo que mi cuerpo realizaba al obtener aquel placer me agotaba. Las convulsiones que cada nuevo orgasmo realizaban sobre mi cuerpo, en mi sexo, me agotaban. Gemia, sudaba, y me estremecía sin parar. Mientras él, mi Amo y Señor, me observaba desde el sofá frente a mí. Cuando veía que un orgasmo se acercaba, sonreía, y al terminar este me decía:

  • Muy bien, putita. Lo estás haciendo muy bien, ya llevas tres – él si llevaba las cuenta.
  • Señor, para esto – le suplique llegados ya a los cuarenta minutos de placentera tortura – no puedo más, por favor.
  • No, dije una hora y será una hora. A ver si así la próxima vez te acuerdas de ponerte el collar.

Me dolía ya el clítoris del roce del cepillo contra él, pero sabía que tenía razón, que debía aguantar el placer hasta que el castigo terminara. Aunque más que placer, era una mezcla de todo, placer, dolor, molestia. Los últimos minutos pasaron tan lentamente. Que cuando por fin, dijo:

  • Bien, ya está – y apagó el cepillo no podía creérmelo.

Me desató, me ayudó a levantarme y me llevó hasta la cama. Las piernas me temblaban, y sólo quería acostarme y descansar. No podía más.

  • Lo has hecho muy bien – me apremió Amo Grey.
  • Gracias, Señor, pero estoy agotada.
  • Lo sé, descansa. Ya hablaremos de todo esto – dijo, recostándose junto a mí en la cama.

No tardé mucho en quedarme dormida.

 

Y al volver a casa…

Tras la sesión mañanera en la conferencia, el día, aunque tranquilo fue excitante, ya que Amo Grey se empeñó en tenerme excitada el resto del dia, con lo cual, cada x tiempo me hacía entrar en su despacho, me acariciaba y luego debía volver a mi puesto. Nos fuimos hacía casa y me hizo subir antes que él. Debía prepararme y luego subiría él. Así que subí, me desnudé y salí al recibidor, poniéndome en el suelo en la postura acordada, es decir, postrada en el suelo. A los tres o cuatro minutos, entró Amo Grey. Tras cerrar la puerta me ordenó:

  • Levantate, Lee.

Me levanté y me puse en la posición de espera, Amo Grey me miró de arriba a abajo y me dijo:

  • Creo que te has olvidado algo – y enseguida me dí cuenta, me había olvidado de ponerme el collar.
  • Lo siento, Señor – dije inmediatamente.
  • Ve a ponértelo, y vuelve.
  • Si Señor.

Volví a la habitación y me lo puse, saliendo de nuevo hasta el recibidor donde me esperaba Amo Grey.

  • Bien, no vuelvas a olvidarte de él.
  • No Señor.

Me puso una cadena, atada al collar y tiró de ella, llevándome hasta la habitación. Empezó acariciando mi cuerpo, mi culo, mis tetas, poniéndose tras d e mí, lo que me hacía sentir su polla dura bajo el pantalón.

  • Hoy te has portado muy bien, y pensaba darte una recompensa, dejando que te corrieras pero, me has fallado con esto del collar.
  • Lo siento, Señor  – me disculpé.
  • Dime cual crees que debería ser el castigo por esta falta.

Me sorprendio  que me hiciera esa pregunta. Pero traté de responderle:

  • Las pinzas en los pezones, mi Señor, ya sabes lo poco que me gusta eso.
  • Está bien. Las pinzas durante diez minutos – sentenció Amo Grey.

Me hizo poner de pie junto a la pared, las piernas ligeramente abiertas. Las manos en las espalda y entonces me colocó las pinzas. Dolian. Jugueteó con ellas y dolieron más. Fueron los diez minutos más terribles de aquel dia. Cuando el castigo terminó me ordenó.

  • Ahora chupame la polla.

tumblr_p9j6i6cyt51uhwvwgo1_500Obedecí, me puse frente a él, le desabroché el cinturón, luego el botón y la cremallera. Y saqué su erecto pene. Empezando a chuparlo. Lamiéndolo cuidadosamente. Devoradolo a veces. Deleitandome en aquel trabajo. Hasta que Amo Grey me preguntó:

  • – ¿Quieres mi polla, putita?
  • – Si, mi Señor – Le respondí, pues estaba realmente excitada.
  • – Bien, ponte en cuatro sobre la cama. Veamos cuanto deseas esta polla.
  • Sentí sus dedos recorrer mis labios, untándolos en mi húmedad.
  • – Realmente la deseas, ¿eh putita?
  • – Sí, Señor – gimoteé.
  • Y entonces sentí como metía sus dedos dentro de mí y los movia dentro y fuera, dentro y fuera, haciéndome estremecer.
  • Quiero que me supliques – dijo mi Amo sacando sus dedos de mí.

Acarició mi culo y sentí su polla rozando mi sexo. Realmente lo quería, lo deseaba, y él sabía que sólo con un poco más de excitación yo suplicaría por ella. Acarició mi clítoris y luego rozó su glande en él. Yo gimoteaba y respiraba entrecortadamente.

  • Por favor, Señor, quiero tu polla. Fóllame Señor, por favor – supliqué.

Y aunque en ese momento no podía verlo, sabía que mi Amo estaba sonriendo satisfecho y feliz. Sentí como hurgaba con su glande en mi sexo y luego se introducía despacio en mí. Suspiré al sentirle totalmente dentro. Y entonces empezó a moverse, dentro y fuera, dentro y fuera, primero rápidamente y luego despacio, haciéndome desear más. Realmente sabe como follarme para que siempre desee mas, como hacerme esperar, como darme el placer para luego, en el momento justo, detenerse y hacerme desear mas. Luego volvió a penetrarme una y otra vez, hasta llevarme casi al borde del orgasmo y se detuvo. Yo estaba a mil y quería más, pero sabía que era él quien controlaba, quien decidía como y cuando. Volvió a penetrarme de nuevo, a moverse dentro y fuera, deprisa hasta llevarme otra vez casi al borde del orgasmo, y entonces sentí como él empezaba a correrse, sacó su polla de mí y se corrió llenando mi culo con su semen y dejándome a mí con las ganas.

 

Perverso II

Acarició todo mi cuerpo, mis tetas, pellizco mis pezones por encima de la blusa, luego por debajo, y luego me ordenó:

  • Quitate la blusa.
  • ¿Aquí? – pregunté un tanto avergonzada.
  • Sí, aquí. ¿No te gusta que te miren?
  • Si, Señor, pero…
  • Inclinate sobre la mesa – me ordenó.

Obedecí inclinandome sobre la mesa. Sentí su mano rozando mi clítoris y luego su cuerpo poniendose tras de mí, su polla rozando mi sexo, un gemido escapó de mi garganta.

  • ¿Y si alguien nos vé, si alguien se asoma por esa ventanita de la puerta y nos ve follando, te gustaría? – me pregunta.

Miro hacía la puerta, como él ha dicho tiene una pequeña ventana de cristal en la que cualquiera puede asomarse y vernos. Me excito, y le respondó:

  • Sí, Señor, pero…

tumblr_o7hqm8lajc1ug53kno1_500Me penetra y cogiéndome por las caderas, empuja una, dos, tres veces.

  • ¿ Es esto lo que quieres?
  • ¡Ah, sí!
  • ¿Sí, que más? – pregunta azotandome en la nalga.
  • Sí, Señor.
  • Eres una pequeña exhibicionista, mira, nos está mirando alguien – me indica, miro hacía la puerta y veo a un chico, joven, creo que es camarero, nos está observando por la ventanita.

Amo Grey empuja con más fuerza, gimo, luego se detiene. Me tiene a mil y él lo sabe. Me besa suavemente en la mejilla, tira de mi pelo y me pregunta:

  • Dime, ¿que es lo que quieres?

Pero esta vez no respondo, saber que alguien nos está observando me gusta, pero también me avergüenza tener que admitir mis deseos delante de ese alguien, aunque sé que no puede oírme. Mi Amo vuelve a tirar de mi pelo y me insta:

  • Vamos, putita, dí que es lo que quieres.
  • Quiero correrme Señor.
  • ¿Y crees que te lo mereces? – me preguntó, castigándome, sacando su polla casi por completo de mí y volviéndola a meter de un empujón.
  • No, Señor – respondí sinceramente, mientras él se movía cadenciosamente, dentro y fuera de mi, torturándome.
  • Eso es, no te lo mereces, te has olvidado de llamarme Señor un par de veces y además, estás castigada sin correrte, aún.
  • ¡Oh, Señor! – gemí, recordando lo del castigo.
  • Pero si te portas bien y le ofreces un buen espectáculo a ese muchacho – me dijo haciendo que volviera a mirarlo – quizá esta noche deje que te corras.

Y siguió penetrándome, haciéndome estremecer. Unas veces, empujaba lentamente y otras deprisa, con fuerza. Yo gemía y miraba hacia la puerta.

  • Mira, seguro que se está pajeando el chaval – dijo Mi Amo.

Y efectivamente eso parecía por la cara y los movimientos que parecía estar haciendo. Y entonces sentí como Amo Grey daba un fuerte empujón y se corrió, dejándome a mi con las ganas, obviamente.

Mi Amo, me besó, me hizo poner en pie, abrazandome. Y luego me ordenó:

  • Anda vístete. Lo has hecho muy bien. Creo que está noche tendrás tu recompensa.

Me vestí y recogimos todo. Al salir de la sala le dije que necesitaba ir al baño a limpiarme y refrescarme. Así que me dirigí al baño. Y al salir, cuando ya me había refrescado, le ví, era el chico que había estado observándonos a través de ventanita de la puerta, casi me choco con él. El corazón me dio un vuelco y creo que él lo notó porque inmediatamente me dijo:

  • Tranquila, soy amigo de Carlos, nos conocemos y me pidió que participara en esta fantasía. No tienes nada que temer.

Le sonreí y entonces vi a Carlos al final del pasillo, nos vió y acercándose dijo:

  • Veo que ya os conocéis.
  • Sí – dijo el chico – por cierto, soy Alfredo – añadió tendiéndome la mano.

Le sonreí de nuevo al estrechársela y luego Carlos dijo:

  • ¿Nos vamos? Aún nos queda mucho por hacer en el despacho.
  • Sí, vamos.

Mientras salíamos del hotel Carlos me dijo:

  • ¿Te ha gustado la sorpresa?
  • Sí – le respondí.
  • Bien, porque podríamos hacer algo más con Alfredo, es un chico muy agradable ¿no crees?

Perverso

A veces Amo Grey es perverso, y se le ocurren ideas que me llevan hasta mi límite, pero me gustan. El otro día sin ir más lejos, había sido nuestra primera noche juntos, después de que yo me trasladara a vivir con él, habíamos aprovechado el fin de semana para hacer el traslado.

tumblr_ook1qtvput1vsz40uo1_400Ya al levantarnos se auguraba que iba a ser un día excitante. Nos duchamos juntos, y durante la ducha estuvo excitándome, acariciándome, tuve que hacerle una felación y cuando más excitada estaba, me hizo salir de la ducha, y vestirme. Me dijo que debía ponerme la falda más corta que tuviera y la blusa más transparente, sin ropa interior debajo. Que debíamos ir a una conferencia y quería lucirme. Desayunamos y luego nos dirigimos hacia el lugar donde se realizaba la conferencia, era una conferencia sobre algunos de los productos que producimos en la empresa. Llegamos al lugar donde se realizará la conferencia, es un hotel, en la sala de conferencias. Carlos y yo somos los primeros obviamente. Disponemos todo, poniendo los informes sobre las mesas, luego sobre la mesa que utilizaremos nosotros los productos. Conecto el ordenador con la pantalla y al poco empieza a llegar la gente. Todos se sientan y empieza la conferencia. Carlos hace su discurso y al terminar empieza el turno de preguntas, y mientras me pide que coja los productos y los acerque a nuestros posibles clientes para que puedan verlos, tocarlos y probarlos. Al acercarme, algunos de ellos me miran con deseo, ya que pueden ver más claramente mis pezones a través de la tela semitransparente de la blusa. Incluso estoy segura que alguno durante la conferencia, mientras yo estaba sentada en la silla, han podido ver que bajo la falda no llevaba braguitas. Siento una mano tocar mi pierna, y otro que se acerca por detrás me roza el culo. Desde el estrado, Carlos me vigila, lo veo, para que ninguno de ellos se propase. Uno me susurra al oído:

  • Te follaría aquí mismo, putita.

Sus palabras me gustan, pero también me incomodan. Miro a Carlos y este se acerca a nosotros.

  • A ver que pasa aquí, Señores. Dejen trabajar a la señorita – dijo, echando su mano por mi cintura en señal de posesión.

Los hombres se alejan de nosotros, todos con caras de decepción. Carlos me pregunta si estoy bien, y le respondo que sí. La conferencia ha terminado y todos van saliendo de la sala. Carlos cierra la puerta con llave y vuelve junto a la mesa otra vez, donde yo estoy recogiendo los papeles y demás.

  • ¿De verdad estas bien? – vuelve a preguntarme ahora que estamos a solas.
  • No – le respondo sinceramente. Mi Amo está detrás de mí, su cuerpo pegado al mío.
  • ¿Te han intimidado un poco esos hombres, verdad?
  • Sí, me han hecho sentir sucia, sobre todo el que me ha susurrado al oído que me quería follar.
  • Pero te ha gustado, ¿verdad? – me pregunta travieso, acariciando mi culo por encima de la falda.
  • Sí.
  • Eres una putita exhibicionista, ¿verdad? Y por cierto, te has olvidado algo.
  • Sí, Señor – respondo.
  • Bien – Sube mi falda e introduce su mano en mi entrepierna, comprobando la humedad – Estás excitada. Dime que quieres.
  • Quiero que me folles, Señor – le respondo.

Continuará…

Teoria – Practica

tumblr_omsptt3k4l1uswp8qo1_500Bueno, como ya sabeis tanto mi Amo como yo leemos tanto como podemos para aprender sobre el BDSM y el otro dia, buscando información y leyendo algunos de los números de Cuadernos de BDSM , me di cuenta y empecé a pensar que existe mucha teoría pero en ninguna parte te explica como aplicar esa teoría a la práctica, y al final uno va a ciegas y tiene que hacerlo como mejor le parece. Solo en algunas webs se dan algunas “pistas” pero poca cosa. Y obviamente, están las webs de material pornográfico, donde se encuentran videos de BDSM pero en la mayoría, todo está preparado y es poco real, a mi parecer.  Las únicas webs que he encontrado, donde se explica más practicamente toda la teoría que he leido es el de: JUEGOS BDSM y Profesor Domine.y que realmente recomiendo, a parte de esas, el resto como ya he dicho son muy teóricas.

Luego está los foros, pero tampoco hay mucha teoría, ahí básicamente hay opiniones sobre distintos temas sobre el BDSM y lo que cada uno hace. En fin, nosotros lo vamos haciendo lo mejor que podemos, aprendiendo poco a poco el uno del otro.

El Protocolo

Antes de explicar en que va a consistir el Protocolo entre Mi Amo y yo, dejó algunas páginas que nos han sido muy utiles para diseñar este protocolo:

EL PROTOCOLO por El faro

EL Protocolo BDSM de Christopher y eli

tumblr_p7wm2tw1j01tuwrlro1_400Nosotros hemos establecido el siguiente protocolo.

  1. La sumisa llamará siempre Mi Señor a su Amo.
  2. La Sumisa Lee llevará siempre su collar dee cuero en el ejercicio de las sesiones y también cuando acudan a algún evento o local BDSM. Fuera de ahí, llevará solo el anillo.
  3. La sumisa irá siempre sin braguitas durante el dia. Y completamente desnuda en casa.
  4. La sumisa recibirá a su Amo, de rodillas en el suelo, con la cara en el suelo y las manos apoyadas sobre el suelo.
  5. Tras eso la sumisa tomará la posición de espera (De pie, con las manos a la espalda, los pies ligeramente separados y la cabeza inclinada hacia adelante).
  6. El Amo le comunicará a la sumisa los instrumentos o herramientas que usaran en el ejercicio de la sesión y esta dispondrá de ellos colocándolos donde le indique el Amo.
  7. Seguidamente el Amo preguntará a la sumisa si está dispuesta a acatar sus ordenes y le recordará que puede ser castigada si no obedece y dará por iniciada la sesión.
  8. La sumisa acatará todas las ordenes de su Amo en el ejercicio de la sesión
  9. Al terminar la sesión el Amo realizará el consabido Aftercare, curando las heridas y dando cariño y cuidando a su sumisa.
  10. La sumisa limpiará y guardará adecuadamente los instrumentos utilizados para la sesión.
  11. Amo y sumisa hablaran siempre, al día siguiente, sobre sus sentimientos e impresiones durante la sesión.
  12. Los castigos que la sumisa deba recibir por sus faltas, se aplicaran al dia siguiente, al inicio de la sesión.

 

El collar

tumblr_nv3ttves3g1u2kh58o1_500– Tengo una sorpresa para ti – me dijo Amo Grey hace un par de días.

Acabábamos de llegar a su casa. Nos fuimos hacía la habitación y del armario sacó una caja y me la entregó. Estaba envuelta y llevaba un lazo rojo.

Me miró sonriendo, yo le miré curiosa.

  • – Venga ábrelo.
  • Lo abrí ansiosa, nerviosa y entonces lo ví. Era un collar, un collar de sumisa, de cuero negro, hermoso, un collar en entrenamiento con su iniciales
    (AG).
  • – ¿Es…? – Pregunté nerviosa.
  • – Sí, es tu collar de sumisa.
  • – ¡Oh, gracias! – le dije dándole un tierno beso.

Lo cogió de la caja y me lo puso, con toda la parsimonia y ceremonia del mundo. En realidad, era un momento importante en nuestra relación, la imposición del collar de sumisa que me llenó de orgullo y a él también.

  • Como ves – me dijo – no quiero que haya una ceremonia de imposición del collar, todas esas cosas me parecen demasiado, ya sabes que me gustan las cosas sencillas, sobre todo entre tu y yo.
  • Me parece bien, Señor – le dije.
  • A partir de hoy, vamos a usar cierto protocolo en nuestra relación, Sir Marlon me ha recomendado algunas paginas que puedes leer para informarte, y yo mismo, voy a redactar unas normas y protocolos que estableceremos en nuestras sesiones. ¿Te parece bien?
  • Si, Señor.
  • Mi Señor, a partir de hoy, me contestarás, Mi Señor, cuando leas la información que te voy a recomendar verás el porqué.
  • Si, Mi Señor – le respondí.
  • Bien. Llevarás el collar en nuestras sesiones y cuando vayamos a algún evento o local BDSM, fuera de eso, llevarás este anillo – dijo sacando una cajita del bolsillo de su pantalón.

La abrió, había dos anillos de oro, uno llevaba un pequeño candado con sus iniciales y el otro la llave. Obviamente el mio era el que tenía el candado y el suyo el de la llave. La emoción me embargó y casi me pongo a llorar. Amo Grey se dió cuenta y me abrazó. Tras eso,  cogió el anillo y me lo puso, dandome el suyo para que yo se lo pusiera, luego cogiendome de las manos y mirandome a los ojos me dijo:

  • También quería pedirte algo, no sé si a lo mejor es un tanto precipitado, pero… ¿Quieres venir a vivir aquí conmigo?

Me dió un vuelco el corazón y la alegría aumentó en mi. Creo que ni siquiera me lo pensé dos veces le respondí inmediatamente:

  • Sí, si, si quiero.

No le respondí con el consabido Mi Señor, porque no era mi Amo quien me había pedido aquello último sino que había sido mi amante, mi… novio, porque eso era lo que era, además de mi Amo. Nos abrazamos felices. Sin duda, aquel fue un día lleno de emociones y aún al recordarlo me emociono. Mañana empezamos la mudanza.

Me gusta cuando es salvaje

tumblr_mvufgipejm1qfvizao1_640Sobre la cama, desnuda, con las manos atadas,  en cuatro, Amo Grey detrás de mí, tira de mi pelo, y empuja, se introduce en mi una vez más, seguro, firme, salvaje. Va vestido aún, con el traje que llevaba en la fiesta a la que hemos ido. Me gusta cuando es asi que salvaje, cuando me hace sentir más suya. Me usa, me folla, me trata como a una puta y a mi me gusta. Me excita aún más que me trate así. Siento su polla entrando y saliendo de mí y siento que me voy a correr. Pero él sabe como moverse, cuando detenerse, cuando permanecer quieto y luego reemprender para que no me corra, y dilatar el momento hasta el punto en que le suplico que me deje correrme, porque lo necesito, porque no puedo aguantar más y no quiero que lo retrase más. Pero él es el dueño de mis orgasmo, el  Amo de mi placer, y sólo él decide cuando puedo correrme. Empuja fuerte, una y otra vez, gimo, grito y suplico otra vez. Sé que le gusta que suplique, que le diga:

  • Por favor, Señor, deja que me corra, quiero correrme Señor, por favor.

Y cuando le parece que ya he suplicado suficientes veces, empuja con fuerza, rapidez y firmeza de tal modo que en menos de cinco segundos y tras decirme:

  • Correte, puta.

Yo lo hago, me corro, me deshago y exploto en un maravilloso orgasmo.

Me encantan esas sesiones en las que él es tan salvaje y la de anoche lo fue. Además de eso, en la fiesta estaban gran parte de nuestros compañeros de trabajo, asi que nuestra relación ya es oficial en la oficina. Ya no hay secretos para nadie. Y hoy me siento más libre y feliz.