BDSM, MI HISTORIA

Eligiendo nombres

Después de la última visita al local BDSM, y tras hablar con algunos Amos y sumisas allí, de mutuo acuerdo, Carlos y yo decidimos buscar un nombre cada uno para nuestro rol de Amo y Sumisa. Casi todos los Amos y sumisas que hemos conocido hasta ahora lo tienen.

peliculas-2734-imagen1Estuvimos barajando varias posibilidades, y finalmente puesto que él es mi jefe y yo su secretaria, hemos decidido elegir los nombres de los personajes de la película “Secretary”, es decir, Lee para mí y Edward Grey para él. Ya sea Amo Grey o Sr.Grey.

Y si curiosamente el personaje de la película comparte apellido con el famoso personaje de la novela de E.L. JAMES, 50 sombras de Grey, aunque creo que no tienen nada que ver uno con otro.

Y os preguntareis si he leido la novela, y la verdad es que sí y muchas otras más de tematíca BDSM y debo reconocer que las hay mejores que 50 sombras, que me pareció un poco pobre, la verdad, sobre todo el personaje de ella, que parece que venga de la edad media. Hoy en día, las chicas de 20 y veintitantos años sabemos más de lo que Anastasia sabe en 50 sombras, mucho más sobre sexo, BDSM y todo en general. No somos unas pavas que nunca hemos oído hablar de bondange, o que no sepamos lo que es una Amo y una Sumisa, el petplay, un flogger o el protocolo BDSM. Como veis estoy un tanto enfadada con como se describe en esa novela a una chica de veintipocos años.

 

 

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BDSM, MI HISTORIA, PRACTICA

La propuesta

Tras la sesión que mantuvimos en el local, mientras Carlos me desataba, uno de los Amos que había estado observando, se acerco a nosotros. Se presentó diciendo:

  • Hola, soy Sir Marlon y esta es mi sumisa Anabel.

tumblr_p65ltupqka1v0xef1o1_500Me incorporé, mientras Carlos los saludaba.

  • Verás, he estado observando atentamente la sesión y he visto que sois novatos los dos en esto ¿verdad? – Carlos me miró como preguntandose como se habría dado cuenta.
  • Sí, llevamos poco tiempo – le respondió – y estamos aprendiendo juntos.
  • Bueno, es que quería proponeros algo si os parece bien, yo podría enseñaros algunas cosas y técnicas. Realizo cursos de BDSM. Tengo una casa en las afueras y podriais asistir a algún taller. Este fin de semana realizaré uno sobre spanking, quizás os interese.
  • Podría ser – respondió Carlos un poco dudoso, intuí por su mirada, que necesitaba que hablaramos sobre ello.
  • Bien, mira está es la dirección, si os animais sólo teneis que llamarme – dijo ofreciendole una tarjeta a Carlos.
  • Gracias.

El Amo salió de la mazmorra y nos quedamos a solas Carlos y yo.  Carlos cerró la puerta y me llevó hasta el rincón donde estaba la cama.

Primero estuvimos hablando de las sensaciones de como nos habíamos sentido durante la sesión y luego me preguntó que me parecía la propuesta que nos había hecho Sir Marlon. Le dije que me parecía bien, que podíamos probar y así aprenderíamos cosas nuevas. Creo que nos ayudará mucho aprender algo de alguien que tiene más experiencia que nosotros y así también vamos haciendo amigos dentro de esta comunidad que cada vez me parece más interesante.

APRENDIZAJE, BDSM, Spank

Te siento mia

  • Me gusta tenerte excitada, porque eso te hace más débil, más mia, y me gusta sentir que tu placer y tus orgasmos me pertenecen y que sólo yo controlo cuando puedes o no correrte. Me da una sensación de poder que no puedo describir, te siento mia. – me dijo Carlos, mientras íbamos en el coche de camino al local BDSM.

Yo estaba nerviosa, muy nerviosa, saber que me iba a follar delante de alguien me excitaba pero también me preocupaba. Es cierto que es algo que me atrae, y me excita, pero también me preguntaba si sería capaz de hacerlo, de dejarme llevar para cumplir mi fantasía o no.

Llegamos al local y primero tomamos algo, hablamos con algunos de los Amos que había allí, y luego decidimos bajar a la Mazmorra. Carlos ya había avisado, mientras hablaba con los Amos, de que haríamos una escena en la Mazmorra y que le gustaría que alguno asistiera. Esta vez fuimos hacía el final del pasillo, Carlos abrió la puerta. La mazmorra era más grande que las dos que había visto en mi visita anterior. Tenia un potro de Berkley, una cruz de San Andrés, una cama y una jaula en un rincón, además de tres sillas junto a la puerta. Entramos y Carlos me pidió que me desnudara.

  • Ven aquí – me ordenó una vez estuve completamente desnuda. Estaba junto al potro de Berkley y obedecí.

tumblr_oqhhn6icu01w2qt9to1_1280Me acerqué a él y me indicó que me subiera al potro. Me puse y me ató. Se dirigió a una de las paredes, y revisó los diferentes floggers y fustas que había colgados. Cogió uno y oí que saludaba a alguien, traté de mirar hacia la puerta, a las sillas, pero no pude, ya que quedaban justo detrás de mí. O sea que quien se sentara en la silla tenía una bonita vista de mi culo. Oí ruido, alguien más estaba entrando en la mazmorra y sentandose en las sillas. Saber que alguien me estaba observando en aquella posición tan indecente, pues quien fuera, tenia una preciosa vista de mi culo y mi sexo, hacía que me excitara y me pusiera más húmeda de lo que nunca antes había estado. Finalmente Carlos volvió junto a mí con el flogger elegido. Me preguntó si estaba lista, luego dijo:

  • Señores – a los Amos allí presentes y empezó a azotarme en las nalgas con el flogger.

Primero lo hizo suavemente, luego poco a poco fue aumentando la intensidad, y asi, entre los golpes y el saber que alguien nos estaba observando, yo sentía que me iba excitando. Se detuvo un momento, dejándome respirar, ya que los golpes uno tras otro me dejaban como en trance, sin respiración, no sé explicarlo muy bien, pero era una sensación agradable. Sentía mi sexo húmedo pero a la vez excitado. Continuó golpeando, y yo sentía los espasmos en mi sexo, y luego, sin esperármelo, el orgasmo naciendo, escapándose de mí, y así, golpe tras golpe, me corrí, gimiendo excitada. Era la primera vez que me corría mientras él me pegaba, cuando los golpes y el orgasmo terminaron me quedé quieta, tratando de asimilar lo que acababa de pasar, lo que acababa de sentir. No había sido un orgasmo tan fuerte como cuando él me follaba, pero había sido un orgasmo placentero.

 

 

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Necesito un orgasmo

Al final se lo conté, le dije que había estado a punto de fallarle. Tuve que hacerlo. No podía ocultárselo. Cada vez la confianza entre nosotros va creciendo, la complicidad también y eso es lo que me lleva a contárselo todo sobre mí, sobre lo que siento siendo su sumisa, sobre lo mal que me siento cuando le fallo. Y contarle que me sentía tan excitada que estuve a punto de fallarle otra vez, me hizo sentir más tranquila y más capaz de soportar aquel castigo. En realidad, cuando desperté por la mañana, justo antes de que nos viéramos en la oficina y se lo contara; de nuevo estuve a punto de tocarme, de acariciarme. De hecho, me desperté superexcitada. Sentía tal deseo y calor entre mis piernas. Qué me levanté y decidí darme una ducha, primero con agua caliente, pero luego al ver que el calor, el deseo y las ganas de acariciarme no disminuían, encendí el agua fría. Me calmé un poco, pero cuando llegué a la oficina y le ví a él, el deseo y el calor, y las ganas de tener un orgasmo volvieron a mí. Y no podía más, no lo soportaba más, así que me dirigí hacía su oficina, llamé a la puerta y le pedí permiso para entrar. Entré y tras cerrar la puerta con llave tras de mí, le dije:

  • Tenemos que hablar. No puedo más.

Me miró como si no entendiera lo que le estaba diciendo y continué:

  • Verás, anoche estuve a punto de tocarme, acariciarme, masturbarme. Estoy tan caliente, no puedo soportarlo más. Y esta mañana, otra vez, he estado a punto de hacerlo. Necesito que me folles, necesito un orgasmo – le solté.
  • Vaya, pensé que te referías a otra cosa. Me alegro que me lo hayas contado, y que no sucumbieras, ¿Por qué no lo has hecho, verdad? – me preguntó.
  • No, Señor – le respondí.
  • Bien – dijo levantándose de su silla y acercándose a mí – Pon tus manos en la espalda – me ordenó.

tumblr_ohoah6okxt1v2kr2no1_540Obedecí, y ya frente a mí me abrazó. Luego deslizó su mano hasta mi entrepierna, subió mi falda y acarició mi sexo húmedo, me masturbó hasta lograr que tuviera un maravilloso orgasmo. Y fue tan intenso, que primero tuvo que taparme la boca con su mano para que nadie me oyera gemir y luego me tuvo que sujetar fuerte por la cintura, para que no me cayera al suelo, ya que en el momento álgido del orgasmo, mis piernas fallaron, me sentí como una muñeca de trapo, que no podía mantenerse en pie. Tras eso y sin soltarme me llevó hasta el sofá, y me sentó sobre sus piernas, abrazándome. Yo aún estaba turbada por la intensidad del orgasmo y la flojera que me había entrado. Y entonces me susurró al oído:

  • Esta noche volveremos al local, te exhibiré allí como mi puta, te follaré delante de tres, cuatro hombres ¿Qué te parece?

Me estremecí, temblando en sus brazos. Y sonreí satisfecha.

APRENDIZAJE, BDSM, CASTIGO, Negación del orgasmo, PRACTICA, Sin categoría

Tratando de aguantar

Hemos empezado con el entrenamiento del ano. Cada día, las ocho horas de trabajo y luego también mientras duermo, debo llevar un plug colocado en el ano. Hemos empezado con uno pequeño y poco a poco iremos subiendo de tamaño hasta que esté lista para recibir su polla.

Como ya conté al principio no era algo que me atrajera especialmente el sexo anal, pero después de la primera experiencia con el mango del pincel, es algo que deseo. Ayer noche, lo repetimos con el plug que estoy usando ahora. De nuevo fue una experiencia excitante. Aunque puesto que estoy castigada, no me dejó correrme.

tumblr_ortlmczdgn1tikg41o1_500También sigo aprendiendo con diferentes ejercicios que realizamos casi a diario, sobre lo que ya conté, del Control del orgasmo y cada vez lo llevamos mejor, ya son pocas las veces que me corro sin su permiso, aunque alguna vez sucede, pero es normal, supongo. Ya que a Carlos le gusta tenerme excitada durante todo el día, por lo que vamos realizando practicas y ejercicios a lo largo del día. Y así cuando llegamos a la noche, en la soledad de nuestra habitación y él empieza a tocarme, excitarme, a veces, por mucho que él me diga que no puedo correrme hasta que él lo diga; yo acabo corriéndome con desesperación. Lo malo es que entonces viene el castigo. Y a veces es peor, porque entonces, me deja un par de días negándome el orgasmo. Por lo que la excitación se hace más insoportable y el tratar de aguantar sin correrme también. Anoche sin ir más lejos, después de estar con él y de que me negara el orgasmo por quinta vez en el día, y después de dos días consecutivos sin orgasmos, estuve a punto de desobedecerle y darme placer a mi misma. Pero finalmente pude dominarme y no hacerlo. Ahora dudo si debo contárselo o no. Y además, me muero por tener un orgasmo y cada roce de la ropa o lo que sea me pone a mil. No sé si podré aguantar.

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Volviendo a la rutina

Aunque hayamos vuelto a la rutina, seguimos tratando de compaginar nuestra vida laboral con la privada. Y aunque ahora lo tenemos más fácil y son más los momentos que podemos más juntos y  a solas ya sea en mi casa o en la suya, seguimos intentando cuadrar una cosa con la otra sin que interfieran.

tumblr_opfov7wez21v51zqbo1_1280Lo sorprendente es que nada más volver de las vacaciones de Semana Santa, al par de días, apareció Alba por la oficina, venia a ver a su padre. Y cuando salió del despacho de él, nos encontramos en el pasillo y me detuvo. Me saludó, y me dijo:

  • Sé que eres tú.
  • ¿Qué? – le pregunté sorprendida.
  • La mujer por la que me ha dejado Carlos, sé que eres tú. Espero que os vaya bien.
  • Gracias – le respondí sorprendida.
  • Sé que probablemente y si has oído hablar de mi y de lo que hice en el pasado, no te esperabas todo esto, pero, he madurado, he crecido y sé darme cuenta de cuando estorbo. Así, que te deseo lo mejor con él.
  • Gracias, viniendo de ti, es todo un detalle – le dije.

Más tarde, se lo comenté a Carlos y me dijo que había estado hablando con ella un rato, y que como a mí le había sorprendido que le comentara que sabia lo nuestro, además de la actitud tan adulta y madura de ella. Realmente, esta vez si parece que ha madurado.

 

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En un local BDSM

 

El sábado Carlos me anunció que tenía una sorpresa preparada para mí. Y por la noche, me dijo que me pusiera guapa que ibamos a salir.

Me llevó hasta un local que yo no conocía. Por fuera parecía bastante normal, y una vez entrabas más o menos también, era un pequeño bar con mesas y sillas, barra e incluso tenían una pequeña terraza exterior en la parte trasera. Lo único que indicaba que se trataba de un local BDSM, eran las fotos colgadas en las paredes. Todas de escenas eróticas BDSM. Vi unas escaleras en una esquina e intuí como luego pudimos comprobar que llevaban a las mazmorras, y sí, había un par de ellas en el sótano. Y otro par en la parte superior del local.

Primero tomamos una copa en una de las mesas que había en el local, luego Carlos tras pedirme que me quedara en la mesa, se acercó a la barra y habló con el barman que le remitió a otro hombre que estaba sentado en una mesa junto a dos chicas. Hablaron de algo y el hombre le dio unas llaves a Carlos. Luego volvió a nuestra mesa y me ordenó:

  • Ven, vamos a ver la mazmorra.

Le seguí. Subimos al piso superior, había tres puertas, dos de ellas estaban cerradas y la tercera estaba abierta y se oia hablar a alguien. Carlos me llevó hasta la puerta de esta y pudimos observar a una pareja que estaba en plena práctica. Ella estaba atada en una silla berkley, con el culo en pompa, mientras su Amo, la azotaba en el culo con un flogger. La chica estaba amordazada y con los ojos tapados. Verla así, me excitó, y me hizo desear estar en su lugar.

  • ¿Te gusta, te excita? – me preguntó Carlos acercando su boca a mi oído.
  • Sí – respondí.

tumblr_oxcd5dtexe1uwsblgo1_500Seguimos por el pasillo hasta la siguiente puerta donde Carlos insertó una llave y la abrió. Era una mazmorra bastante similar a la anterior. Tenia una cruz de San Andrés, un potro de Berkley. No quiero extenderme para no ser pesada. Pero realmente tuvimos una sesión muy excitante e interesante. Dejamos la puerta abierta y el hecho de saber que alguien podía entrar y vernos, e incluso alguna pareja lo hizo, aunque fuera sólo por unos pocos minutos, fue muy excitante y al terminar, nos prometimos volver a aquel lugar.

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Subiendo peldaños

  • Ponte el corsé de ayer – me ordenó, era viernes y seguíamos en la cabaña, con nuestras vacaciones de Semana Santa.

Me lo puse, y está vez nos quedamos en la habitación. Me hizo poner en cuatro sobre la cama. Abrió la bolsa que traía con cosas para nuestros juegos y sacó una brocha de maquillaje.

  • Vamos a empezar con el entrenamiento de ese culito – me anunció – ¿Estás dispuesta, putita?
  • Si, Señor- le respondí.

Estaba muy nerviosa, y un tanto preocupada por si no me gustaba, aunque ya me había dicho, que si no me gustaba podia para el juego en cuanto yo lo dijera. Pero en esto del BDSM se trata precisamente de vencer tus limites y  de satisfacer al Amo , hacer que él se sienta orgulloso de mí. Así que continuamos.

tumblr_p54hmowvoy1u89vt5o1_500Empezó pegándome en el culo, luego acarició mi sexo y siguió pegándome allí entre las piernas hasta que empecé a sentirme tan excitada que sin poder evitarlo me estremecía. Entonces cogió el pincel, le puso un preservativo en el mango y me dijo:

  • Vamos allá. Y recuerda, si no te gusta, te incomoda o lo que sea solo tienes que decirlo y lo dejaremos.
  • Sí Señor – respondí, mientras empezaba a sentir que restregaba el mango del pincel, primero sobre mi húmedo sexo y luego sobre mi agujero trasero, lo restregó haciendo que extrañamente para mí me excitara, luego empezó a empujar, a meterlo dentro de mí, metió solo la punta, la sensación era un poco extraña, pero cuando él empezó a moverlo suavemente trazando círculos, me sentí excitada, lo que aprovechó para meter un poco más y entonces me indicó:
  • Acuéstate sobre la cama, ahora.

Obedecí y lo hice, él siguió moviendo el pincel, trazando círculos y empecé a sentir la excitación aumentando poco a poco hasta que inesperadamente, me corrí. No fue un orgasmo tan maravilloso como los que tenía vaginalmente o cuando estimulaba mi clítoris, pero sí fue algo maravilloso y liberador. Y no sólo eso, me hizo sentir orgullosa, había superado un límite. Carlos me abrazó y me susurró al oído que se sentía muy orgulloso de mí y eso también me gustó, me hizo sentir satisfecha. Poco a poco íbamos alcanzando nuestros objetivos, subiendo peldaños juntos en nuestro aprendizaje en el BDSM, como Amo y Sumisa y también como pareja.

 

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Vacaciones de Semana Santa

Bueno, hace sólo unos días, Carlos y yo nos fuimos de vacaciones de Semana Santa juntos. Carlos alquiló una casa en la montaña. Era una casa un poco aislada, en una urbanización en el pirineo. Teníamos calefacción y hogar, era tipo cabaña de madera, con muebles de madera, alfombras, cocina, comedor y una habitación. Ya desde que llegamos, Carlos puso en marcha la calefacción y la puso a la temperatura adecuada para que pudiéramos ir desnudos por la casa. Nada más llegar nos tomamos un baño caliente y espumoso, los dos juntos. Después cenamos, y mientras lo hacíamos me dijo:

  • Después de cenar empezaremos con los juegos.
  • Si – le dije.

Terminamos de cenar, fregamos los platos y entonces me ordenó:

  • Vé a la habitación y ponte lo que te he dejado sobre la cama.

tumblr_p0fvsawgct1w1q0n4o1_500Le obedecí, y allí había un corsé de cuero negro muy bonito, unas medias, y unas botas de caña larga, que me iban hasta las rodillas. Me lo puse, y salí al comedor, donde él había colocado una cuerda por una de las vigas de techo. Me hizo subir los brazos y me ató las manos a la cuerda, quedando “colgada” de la cuerda, la elevó un poco, de modo que quedé suspendida, tocando el suelo sólo con las puntas de los pies. Caminó a mi alrededor con la fusta en la mano, y se detuvo frente a mí. Cogiendo mi cara y obligándome a mirarle me preguntó:

  • – ¿Estas lista para ser mi puta?
  • – Sí – respondí.
  • Me golpeó con la fusta en la cadera diciendo:
  • – ¿Sí, que?
  • – Sí, Señor – corregí.
  • Muy bien.  Vamos a ver  como de putita puedes llegar a ser – y sólo oír esas palabras ya empecé a mojarme. A veces con una sola expresión, con el tono de su voz, me siento más excitada que con una caricia.

Bajó su mano pasándola suavemente por mi teta, hasta mi sexo, y metió sus dedos buscando mi clítoris y empezó a masajearlo, haciéndome estremecer. Untó sus dedos en mi humedad y no pude evitar gemir excitada. Siguió acariciándome hasta que estuve apunto de correrme y entonces, cogió una barra que tenía dos grilletes y me los puso en los tobillos haciendo que me quedaran las piernas abiertas. Introdujo sus dedos dentro de mí, y me estremecí, luego poniéndose tras de mí, acercó su sexo, y mientras me penetraba me susurraba al oído:

  • Tu eres mi putita ¿verdad?
  • Si, Señor.

Y entonces empujaba con fuerza dentro de mí. Yo gemía, empezó un baile endiablado, moviéndose dentro y fuera, dentro y fuera de mí haciéndome gemir y estremecer sin remedio, haciendo que el placer subiera y subiera. Y cuando estaba al borde del orgasmo  se detuvo y sacó su sexo de mí. Cogió de nuevo la fusta que había dejado a un lado, y empezó a pegarme en el culo con ella, zas, uno, dos, tres golpes, haciendo que me excitara más. Volvió a follarme, hasta llevarme al borde del orgasmo otra vez, y de nuevo a azotarme con la fusta, volviéndome loca, hasta que al volver a follarme me preguntó:

  • Dime, ¿Qué quiere mi putita?
  • Quiero correrme, señor, ¿puedo?
  • Si, vamos

Y siguió empujando, esta vez sin detenerse, hasta que alcancé el orgasmo, el se corrió justo después que yo. Y al terminar me abrazó  con fuerza y me susurró al oído:

  • Quiero follarte el culo.
  • ¿Qué? ¿Ahora? – pregunté algo aturdida.
  • No, antes hay que entrenarlo. Pero me gustaría, sí tu quieres, claro – me dijo suavemente. Abrazado a mí.

Tras eso, me desató y nos quedamos un rato, abrazados, sentados en el suelo, hablando sobre como nos habíamos sentido y sobre la propuesta. Me pareció adecuada  y, aunque me daba un poco de miedo, le dije, que podíamos intentarlo.

 

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Masturbate aquí

Durante estos días de vacaciones, aprovechamos una tarde para ir de compras. A Carlos le apetecía comprarme algo de ropa para nuestras sesiones, estuvimos en un par de tiendas de lencería, y estábamos en las segunda de ellas, en el probador; yo estaba en braguitas y sujetador, iba a probarme unos que me había elegido Carlos, cuando me ordenó:

  • Masturbate.
  • ¿Aquí, ahora? – le pregunté un poco sorprendida por la orden, ya que me intimidaba un poco.

Él sabe, porque lo hemos hablado alguna vez que me gustaría probar hacer algo en publico o en algún lugar público, y habíamos hablado que en algún momento lo intentaríamos, pero ahí, y en ese momento, me cogió desprevenida.

  • Vamos, házlo, másturbate. Demuestrame lo putita que puedes llegar a ser – me animó y no pude negarme. Tuve que hacerlo.

tumblr_p1pqw6wbvr1sqwu6bo1_540Si es cierto, que me intimidaba un poco, pensar que podía acercarse la dependienta y descubrir lo que estábamos haciendo, me asustaba. Pero a la vez también me excitaba. Así que lo hice, empecé a acariciarme el clítoris y mover mis dedos sobre mi sexo y a masturbarme, mientras él me observaba. No pude evitar empezar a gemir cuando el placer ya era máximo, y estaba a punto de correrme cuando me ordenó:

  • Para, vístete, nos vamos a casa.

Me vestí y tras pagar un par de prendas que habíamos comprado nos fuimos a casa y terminamos lo que habíamos empezado en la tienda. Fue una experiencia maravillosa, excitante y a pesar de que primero pensé que no podría hacerlo, al final lo hice y eso me hizo sentir bien, orgullosa de mi misma. En cierto modo, traspasé uno de mis límites.